
Toda persona quiere encontrar a ese alguien con el que compartir todo su mundo, dejándole ese poder a su merced, pudiéndolo dejar caer contra el suelo en el momento que le apetezca...
Aún así intentaremos recostruirlo para darle ese poder a una segunda,tercera,cuarta...persona.
¿Somos imbéciles o simplemente nos asusta el no ser queridos y admirados?