domingo, 5 de diciembre de 2010

UN VOTO A FAVOR DE LOS CONTROLADORES.

Mi padre y mi madre siempre me pusieron debates políticos de pequeña y de no tan pequeña, me hablaban en la comida de política y a mi me empezó a interesar la política junto al periodismo.

Sin embargo he descubierto que cuanto mas sé de la política mas repugnancia siento hacia ella.Bueno, no hacia la política sino hacia los representantes del Gobierno ( tanto dirigentes como oposición.

El periodismo es, hoy en dia, una demagojia absuluta. según la opinión política que tienes pones una cadena u otra, o compras un periodico u otro. ¿ cuántas personas se leen al menos 2 periodicos al día? el 3% de la población?. No nos engañemos, a la mayoria de la gente le gusta escuchar/leer lo que uno mismo piensa, nos creemos con mas razón, nos creemos "alguien".

Me he dado cuenta que somos corderos, que en realidad nunca , si fuese por los políticos o por los periodistas, nos vamos a enterar de la verdad de las cosas, simplemente nos vamos a creer y vamos a aver lo que ellos quieren que se vea y que se crea.

Estudio Derecho y lo que estudio en la carrera es precioso, sin embargo, la práctica es deneznable, da hasta miedo.

Para acabar, espero que la gente empiece a informarse sobre un tema por varias opiniones distintas, así podremos hablar con propiedad y España no se volverá en un país de paletos y risible.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Una canción que me pone los pelos de punta

REVOLver - CALLE MAYOR


La riada de gente es tan densa que cuesta trabajo caminar al revés.
Hay puestos en el suelo con ponchos, muñecas, todos hechos a mano, y también hay jerseys.
Con el brutal miedo que da el ser extranjero, los dos peruanos dicen "¿Cuánto es?"
a un tipo necio que, riéndose de ellos intenta sacarles un precio mejor.
Y cuando lo consigue se siente vencedor, triunfó en su batalla, su guerra y ley... en la calle Mayor.

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.

Hay negros que venden trastos inservibles
como un aspirador de esos irrompibles,
relojes de cuarzo, de esos digitales,
loros de mil watios pendientes, collares...
pulseras de marfil, hinchadores de ruedas,
altavoces pequeños de esos que no suenan.
Aquí nadie obliga a comprar nada a nadie,
tuyo es tu dinero y suyo el transistor.
La calle es de todos, da igual el lenguaje
y pasa la mañana en la calle Mayor

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.

Y hay un matrimonio vestido de domingo,
con un par de diablos que ellos llaman hijos. Van pisoteando los puestos y, al rato, uno de los negros le dice "Cuidado!"
y allí va ese padre con paso de ganso
mirando al extranjero de arriba pabajo,
mientras que le grita:
"¡tú, negro de mierda, si tocas a mi hijo te abro la cabeza!"
Y la gente aplaude, batalla ganada contra el extranjero que vino del mar;
y cuando el chaval recoje sus telas piensa que hay más fieras aquí que en la selva
y que de nada sirve volver a intentar convencer al padre que ambos son igual.
Y en el barco de Orán hace frío y el chaval se siente por dentro fatal,
ha perdido de vista la costa y la noche asoma... y la noche asoma...
a la calle Mayor

Me da igual que seamos gitanos que payos, da igual si del norte o del sur,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor.
Me da igual que seamos negros que blancos, me importa tan poco el color,
pues la vida es la vida y los hombres son hombres aquí y en la calle Mayor